martes, 1 de marzo de 2016

CON RESPECTO AL FRENTE AMPLIO

Autor: Fernando Flores

Diversos artículos leídos en columnas de algunos lúcidos amigos del Frente Amplio (FA) hacen necesaria nuestra crítica frente a este proceso.
Primero señalar que hace muchos años no tenemos un partido de izquierda a nivel nacional que haya gobernado o mínimamente participe en elecciones a nivel nacional con la fuerza que tienen los partidos tradicionales.

¿El FA es de izquierda?

Al igual que un vector necesita para existir un módulo, una dirección y sentido, un partido también los necesita para definir su existencia en el espacio. Una organización que aparece por el momento agrupando a otras organizaciones y partidos que dicen ser de izquierda, pero compuestos en sus bases por lo que se recicla del actual Partido de gobierno, dejando casi sólo a Urresti y al PNP, cuya longitud llega a un universo con la mezcla de todo, y su dirección apunta como su sentido a la derecha. Pero eso no tiene nada de malo, porque al final de cuentas es un frente muy amplio que se compone de todo lo que pueda sumar.

¿Entonces si no es de izquierda que es el FA?

No es otra que un frente amplismo, ingenuo y sobre todo pequeño burgués, escondido bajo consignas izquierdistas y medio ambientalistas, sin dejar de lado su defensa pequeño burguesa de los animales. Es útil pues analizar su lógica revolucionaria pequeño burguesa, para no cometer el error de marketear a un nuevo Ollanta con rostro femenino.

Nuestros izquierdistas de la redes y de muchos colectivos no comprenden el carácter del momento y tampoco reconocen la necesidad de fortalecer a las masas trabajadoras para hacerle frente al marketing del capital, ignoran por propia voluntad la correlación de fuerzas. El FA evidencia sus inexactitudes en la elección de sus candidatos al congreso, dejando de lado a dirigentes y representantes de las movilizaciones, haciendo de esta manera ver sus pocas intenciones de unir para  ganar estas elecciones.

Sin embargo la táctica empleada por Democracia Directa (DD) parece más acertada, al elegir a Gregorio Santos como su candidato presidencial y convocar sin mucho ruido a representantes de masas en el interior del país, para tener de su lado un caudal, que al final de cuentas llega a ser el voto escondido, que se echa abajo todo cálculo político con errores.


Este documento lo plasmo debido a que en repetidas ocasiones leía a algunos intelectuales en los diarios que promocionan a Verónika Mendoza y al FA, con una majestuosidad bohemia, publicar casi a diario la necesidad de apoyar al FA porque es de izquierda, olvidándose de la necesidad de equilibrar la balanza de la economía hacia la izquierda, para sobrellevar los duros momentos que se nos vienen.